El eclipse de sol total del próximo 2 de julio ya se anuncia como el evento del año para la región. Es prioritario informar y concientizar a la población cómo debe observarse si no quieren dañar su visión en forma irreversible.
Villa Yacanto será gran anfitriona del evento astronómico del año, ya que cuenta con una de las mejores ubicaciones geográficas para apreciar el eclipse. Por eso ahora, ponemos el foco en la importancia que reviste el hecho de que se conozcan masivamente los cuidados a tener en cuenta para prevenir daños que perjudiquen la visión.

Al mirar directamente al sol estamos exponiendo en forma directa a nuestros ojos a todas las radiaciones
que el sol emana. El acto reflejo de cualquier persona que mire al sol será cerrar los ojos. En primer lugar,
porque su intensidad lumínica no es tolerable y luego porque esto constituye un mecanismo de defensa
reflejo del organismo para proteger las distintas estructuras del sistema visual.

Sin embargo, nuestra curiosidad, tratándose de un eclipse, nos lleva a insistir más allá de las molestias y mirar desde el primer momento de parcialidad hasta el último del eclipse. Y son justamente estas fases, las parciales, las más nocivas para la retina.
Si bien el sol y su radiación afectan al conjunto del sistema visual, el daño que se produce en la retina es irreversible y generalmente se da en la visión central. Imaginen una mancha que borronea y deforma todo lo que tratamos de mirar.

Los responsables del daño son, por un lado, el efecto fotoquímico de la radiación UV y la luz visible de alta energía y, por otro, las reacciones fototérmicas de la radiación infrarroja. Las longitudes de onda en el infrarrojo cercano (780–1400 nm) son especialmente peligrosas para el ojo humano ya que no hay un mecanismo natural de protección frente a ellas. En estos casos, la radiación penetra hasta la retina, pero sólo nos damos cuenta cuando el ojo ya ha sufrido el daño.
Ya han llegado los lentes para que uses en la experiencia y puedas ver el fenómeno con excelencia!

